Header Ads Widget

Responsive Advertisement

Emma Meesseman, la MVP de la WNBA que rompió la barrera del sonido


Emma Meesseman recibe el premio MVP de las Finales de la WNBA @WashMystics


La belga Emma Meesseman se ha convertido en la primera jugadora europea que es nombrada MVP de la final de la WNBA. La ala-pívot de 1,93 metros y 26 años ha promediado 17,8 puntos, 4,6 rebotes y 1,8 asistencias en los cinco partidos disputados entre las campeonas Washington Mystics y las Connecticut Sun. En el quinto y definitivo encuentro se fue hasta los 22 puntos. Durante la lucha por el título, ha tenido que mostrar su mejor versión ante los problemas físicos de su compañera Elena Delle Donne, MVP de la fase regular, que ha jugado con una máscara protectora y tocada tanto de la espalda como de las rodillas.
Meeseeman lo hace todo bien sobre la cancha. Juega de espaldas al aro, tiene buena mano y una gran movilidad. Nada de lo que hace pasa desapercibido en la pista. Sí lo hacen los audífonos que lleva en ambos oídos. Nació con un 50 por ciento de audición, algo que apenas se aprecia en la cancha salvo cuando pide a sus compañeras o a su entrenador que repitan algo si hay demasiado ruido. Ella trata de no leer los labios, pero sabe que no ver la cara de quien habla puede dificultar su comprensión. Hay veces en las que deja que sus compañeras hagan antes los ejercicios. "Si lo veo, sé lo que hay que hacer", bromea.

Las Mystics la escogieron en el puesto 19 del Draft de 2013, uno de los mejores de la historia con un podio formado por Brittney Griner, Elena Delle Donne y Skylar Diggins. Nadie en el conjunto de Washington sabía de su déficit auditivo hasta poco antes de la elección y no les importó en absoluto. Su calidad y su potencial pesó más que todo lo demás. La preocupación de Meesseman antes de irse a Estados Unidos era que su inglés no fuera bueno, nunca su sordera.


Sus padres se dieron cuenta del problema cuando Emma tenía unos cinco años. Su hija no hablaba como el resto de niños. Tras visitar varios médicos recibieron la noticia. "Para mí no es nada especial. Nunca ha sido una barrera ni me ha frenado", asegura la jugadora, que recuerda que el primer día que llegó al colegio con audífonos todos preguntaban por ellos: "Pero yo sólo soy una chica normal. Siempre he hecho lo que he querido hacer. Sólo tienes que seguir tus sueños". Meesseman tiene un hermano menor que también tiene problemas de audición. 

La primera ambición deportiva de la ala-pívot, era superar la carrera de su madre, Sonja Tankrey, una pívot que llegó a ser la mejor jugadora belga en 1983. "Jugaba para mejorar lo que ella había hecho y ya lo he conseguido", dice la que fue nombrada mejor jugadora joven de Europa en 2011 y MVP de la Final Four de la Euroliga de 2018, ganada por su Ekaterinburg junto a Alba Torrens. Aquello fue romper una barrera. Con el MVP de la final de WNBA, ha roto otra. Pero lo más importante es que hace tiempo que rompió la barrera del sonido.




Publicar un comentario

0 Comentarios


Las referencias a personas o colectivos que aparecen en esta web figuran en género masculino, como género gramatical no marcado.
Cuando proceda, será válida la cita de los preceptos correspondientes en género femenino